Poliamor / Deep Madrid 14/82

En mis veinte, conocí a mi amigo Manuel con su novia, una amiga de mi novia y su mejor amigo, todos a la vez, en una relación de puro amor. Me daba lecciones de meditación, experimentábamos con MDMA, y leíamos por supuesto a Huxley, Whitman, Emerson, Thoreau, todos viejos autores ahora prohibidos. 

Me terminó conquistando y me sumé a su relación poliamorosa. Empezamos en una habitación de hotel, que estaba junto a su casa. Manuel no se había dado cuenta de que su novia había estado aquí con él durante los últimos minutos. Hizo un gesto, restándole importancia al estar o no estar en la misma habitación. El sexo era eso, sexo-amor daba igual. Lo importante era disfrutar de los cuerpos acariciándose.

Todo el grupo éramos personas que querían amar y ser amadas. Teniendo tan buenas aptitudes sociales, eso se nos daba de maravillas… Aunque yo era bastante tímido, con Manuel y su novia a la cabeza, todo era fluido, excitante y carnoso. Todo muy hippie pero sin el activismo.

Salíamos al club que fuera, ya nos conocían. La moza detrás del mostrador apenas nos veía, nos invitaban las primeras cervezas. Ella y su novio también tenían su grupo amoroso. Ese club y los demás clubs eran más o menos lo mismo. Por esa época, conocimos grupos realmente grandes que se la pasaban todo el día como conejos.

A Manuel le gustaban bastante las chicas con abundancia de todo, lo cual era genial para su novia, que también gustaba de chicas, pero la seducción se le daba mejor con los tíos, lo que me venía genial a mí. Ambos estaban encantados con tanta experimentación. Manuel siempre quería conocer más y más gente hasta que pasó lo que pasó.

En la primera cuarentena se prohibieron todos los encuentros, y ya no era posible salir de tu casa ni invitar a amigos. Los controles exhaustivos impedían que te movieras más allá de un radio de 2 km. y dentro de ese radio guay que te pillaran sin mascarillas. Un apagón sexual. Un apagón social. 

Nos había tomado por sorpresa, por miedo, aceptamos todo a la primera. Cuando empezamos a dar pelea al sistema, habían pasado algunos años y ya el grupo había cambiado de hábitos. Todos cambiamos de hábitos.

Lo peor fue cuando se cortó la cadena de suministros, y el corte del transporte público.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s